Acompañados de sentidas palabras de sus seres queridos y amigos, y ante la presencia del Cóndor de los Andes, honramos la memoria de José Iván Amador Pineda, una persona apasionada por el páramo, una persona que con sus sonrisas y el don de ayudar a su comunidad, dejó huella entre estas montañas abrazadas por la espesa niebla.
Junto a algunos de sus hijos, familiares, amigos, comunidad y compañeros del Fondo de Agua VivoCuenca, realizamos una siembra simbólica en la Institución Educativa Maltería Sede El Porvenir, de la vereda El Desquite del municipio de Manizales.
Don Iván, con su amor por el campo y la naturaleza, participó de diversas iniciativas de conservación como el Pago Por Servicios Ambientales PSA, liberando áreas para la conservación del bosque de alta montaña y la protección del agua, así mismo participó del programa Agrosistemas Sostenibles, entre otros.
La Vereda El Desquite, ubicada en la zona rural de Manizales (sobre el páramo), es un ecosistema de incalculable valor, ya que allí se forman humedales y nacimientos que dan origen a Río Blanco y al Río Guarinó, fuentes hídricas esenciales para la vida de miles de personas.
La sonrisa de este gran líder comunitario y amigo, aún retumba en el páramo.

















































































